Samsung cambiará los Galaxy Notes 7 en los aeropuertos

Con intenciones de evitar molestia a sus usuarios, el gigante asiático tomo la decisión de cambiar los Galaxy Notes 7 en los aeropuertos. Acción que corresponde a la medida tomada por las autoridades de transporte aéreo en Estados Unidos, Canadá, Israel y Japón -además de otras aerolíneas-, quienes prohibieron el porte de estos teléfonos en los aeroplanos

Por lo que Samsung Electronics anunció, este 17 de octubre, que ofrece teléfonos de reemplazo a los usuarios del Galaxy Note 7 con vuelos internacionales desde Corea del Sur, después de que EE UU y otros países prohibieran el dispositivo en los aviones.
“Hemos abierto un mostrador en el Aeropuerto Internacional de Incheon para que los usuarios puedan cambiar su Galaxy Note 7 por un terminal de otro modelo”, indicó  un portavoz de la empresa con sede en Seúl, sin especificar si esta medida se ampliará a aeropuertos en otros países.

Se conoció que las autoridades de transporte de EE UU, Canadá, Israel y Japón, además de aerolíneas de otros países, han prohibido llevar a bordo del avión -incluso apagado- el Galaxy Note 7 tras varios casos de ignición y la consecuente retirada del producto en los mercados.

Por otro lado en el caso de Corea del Sur que, junto a EE UU, es el país donde se han vendido más Galaxy Note 7 desde que llegara a las tiendas en agosto, el Ministerio de Transporte de momento no ha impuesto restricción alguna al modelo en vuelos nacionales o internacionales.

Mientras, Samsung Electronics, que en un principio atribuyó los incendios a baterías defectuosas, ha iniciado una investigación a gran escala para conocer las causas del problema después de que algunos modelos revisados también ardieran.

La empresa ha puesto a trabajar en el caso a “numerosos” ingenieros que “examinan minuciosamente los procesos de ingeniería, fabricación y control de calidad del producto” para tratar de hallar la causa de los incendios en los terminales, según el portavoz.

“Barajamos cualquier posibilidad y estamos trabajando contrarreloj para llegar al fondo del problema”, indicó el representante de la multinacional surcoreana, que también coopera con la empresa suiza SGS especializada en inspecciones y control de calidad de productos.

En paralelo, el gobierno de Corea del Sur ha puesto en marcha otra investigación con la colaboración de Samsung.

Tras incendiarse varios Note 7, la empresa ordenó en septiembre la revisión de unos 2,5 millones de teléfonos, pero finalmente retiró el producto del mercado este mes al persistir el problema.

Samsung calcula pérdidas operativas de unos 6,1 billones de wones, es decir unos 4.892 millones de euros o 5.384 millones de dólares entre julio de este año y marzo del próximo por el fiasco del Galaxy Note 7.

 

Con información de Agencias/EFE